César Rodríguez en “Canciones al filo”

Después de unos cuantos años escuchando músicas diversas y desemejantes ya en su concepto, ya en su praxis; después de haber escuchado una, más que considerable colección de cantautores, de muy diferente pelaje, llego a dos conclusiones, tan evidentes por sí mismas que casi me atrevería a proponer como axiomas…

La primera, podría explicarse así: si alguna vez algún cantautor novel se me acercara a preguntarme como sería la mejor manera de defender un repertorio en directo solo con guitarra y voz (hago un inciso: a día de hoy esto no ha sucedido, lo que debe ser indicio de que no soy tan viejo como creía…) no dudaría ni un segundo en proponer a César Rodríguez como arquetipo definitivo.

César Rodríguez en Guadarrama

Y es que un directo de César solamente con la guitarra, como el que nos regaló en el centro cultural “El torreón”, además de implicar un supremo deleite –especialmente para el sentido del oído- supone una experiencia ejemplarizante, desde el punto de vista de lo que debería ser un recital de canciones desnudas. Es propietario este cantautor de una técnica de guitarra española envidiable, que para mí quisiera, y de una voz rica en expresividad y elocuencia musicales, que, por supuesto, también le envidio.

La segunda conclusión, es, que este país es un país lamentable y ruin. Que alguien como César sea, a estas alturas de su carrera, disfrutado por un número limitado de afortunados, resulta, sencillamente increíble, inaudito. Cantautores con la calidad de César deberían ser apoyados por quienes tienen los medios y la capacidad de hacerlo, para que sus canciones llegaran a públicos más extensos, y ya de paso contribuir así, a elevar un poco el nivel cultural –musical- de los españoles, que buena falta le hace entre tanto balompié mediocre y tanta rumba mal cantada.

Canciones como las que escribe, vuelan directamente desde su corazón hasta el corazón del oyente, historias de amor, de sexo y de amistad, contadas y cantadas pródigamente, con la humanidad y la nobleza de quién ya lleva vividas, o, ha sido espectador privilegiado de unas cuantas. Así, interpretó con empeño, tesoros de la categoría de “Cortando rosas” o “La mejor forma de tener las cosas claras” o “La noche Kdd”… etcétera, y por supuesto mi preferida: “Déjame entrar” un canto a la sensualidad y a la nocturnidad con alevosía, de los deseos confesablemente inconfesables de amar que todos padecemos.

César Rodríguez en Guadarrama

Una última nota más, ya más personal. Ignoro si César Rodríguez es admirador de la música de Hilario Camacho o no, pero, a mi modo de ver, su manera de enfocar los temas, entronca perfectamente con la obra del siempre genial Hilario; maestro de los sentimientos y del romanticismo, que, como César Rodríguez, nos presentan revestidos de veracidad y de sinceridad. Y es que no se me ocurre mejor encomio para la música de César.

Gracias César.

Fdo: Carlos de Abuín

Entrevista a Cristina Narea para Canciones al filo 2009

Entrevista a Cristina Narea previa a su actuación el 7 de marzo de 2009, a las 20:00h. (una jornada antes del día internacional de la mujer), en el Centro Cultural “Giralt Laporta” de Valdemorillo, Madrid.

Los 5 euros que cuesta la entrada se destinarán a la ONG Infancia Solidaria.